viernes, 21 de noviembre de 2008

El mordiscón de los libros


Un cuentito que anda circulando por Internet e inmediatamente después la respuesta que Jorge Herralde, nombrado en el 2006 Commandeur de l’Ordre des Arts et des Lettres, dá cuando le preguntan si vende bien en Argentina. Atenti al luppo. Mariana Hernández Larguía.

Diciembre 2012. Luego de estar unos años afuera, vuelvo para pasar las fiestas en familia. El taxista que me trae del aeropuerto me habla de la última novela de Scott Turow. Cansado, apenas escucho lo que me dice. Miro, soñoliento, la ventana. Las plazas están repletas de personas leyendo. Puedo ver en los bares libros sobre todas las mesas, y basta que avancemos unas cuadras para que la vidriera de alguna librería aparezca frente a nosotros.Me incorporo, bajo la ventanilla para que el aire fresco termine de despertarme.Al detenernos en un semáforo una señora que cruza la calle, llevando las bolsas del supermercado, le dice a su amiga: 'No, no... en Cortázar la fuerza de la lectura es centrípeta, mientras que en Borges es una lectura centrífuga que te impulsa hacia un saber enciclopédico'.No logro entender lo que sucede. Donde mire hay alguien con un libro en la mano.Me bajo del taxi. En la puerta de casa me están esperando. Antes de soltar las valijas pregunto qué es lo que está pasando.-Ah... claro, no sabés nada.- Fue hace 6 meses...- .... Murió Tinelli.

¿Vende bien en Argentina? –Sí. El nivel cultural de Argentina es el más alto de América Latina, esto es indiscutible, a pesar del avituallamiento y con todas estas sucesivas caídas de la moneda. Recuerdo amigos argentinos pasar por Barcelona y comprar libros de Anagrama: ¡sólo un ejemplar para un colectivo de diez amigos! En Argentina durante unos años, gracias a la falsa paridad peso-dólar, los libros fueron muy asequibles hasta que entró el socavón de la realidad, el corralito de 2001, y se derrumbó la venta de libros de importación. Para luchar contra esto empezamos a publicar en Buenos Aires y ya llevamos alrededor de 40 títulos, que escogemos entre los destacados de la editorial con más posibilidad de venta en Argentina y todos los autores argentinos de nuestro catálogo. Como ha salido una nueva generación de escritores latinoamericanos, los he ido fichando con la idea de hacer, al menos, dos ediciones, una en su país de origen y otra en España, y desde aquí distribuirla al resto de América Latina, a diferencia de los grandes grupos que, en general, a menos que sean figuras muy conocidas, sólo hacen ediciones cantonales en sus respectivos países y no circulan, de lo que se quejan amargamente y con razón, pero los contables de esos grupos no se quieren arriesgar. A contracorriente, nosotros lo estamos haciendo y en Argentina hemos publicado a Alan Pauls, Martín Kohan, Martín Caparrós, y hemos rescatado la obra del gran Ricardo Piglia. Estamos atentos a los nietos del boom que escriben liberados de la famosa angustia de las influencias de la que hablaba Harold Bloom.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Amar en la calle


Sandra Cabrera nació en San Juan el 27 de octubre de 1970 y fue asesinada en Rosario el 27 de enero del 2004. Ella fue dirigente sindical en la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar), sindicato adherido a la CTA, del cual llegó a ser secretaria general de la delegación Rosario. Su militancia se caracterizó por la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales y por las denuncias por corrupción de integrantes de la Policía, lo que le ocasionó constantes amenazas a su integridad física y a la de su hija Macarena, tanto es así que por su muerte quedó imputado y detenido Diego Parvlusik, oficial inspector de la Policía Federal de Rosario pero, paradójicamente, hasta la fecha no se ha individualizado al autor del hecho. Después del asesinato, un pasacalle ubicado frente a la calle Córdoba decía “Sandra, tus compañeras vamos a seguir con la lucha”. Y sus compañeras siguen con la lucha. Aquí tenemos, como ejemplo, el manifiesto escrito por las mujeres de Ammar Capital para inaugurar la muestra "Ninguna mujer nace para puta", en Buenos Aires, en mayo del 2006. Se los dejo. Nadie te olvida, Sandra. Mariana Hernández Larguía.

Soy una mujer. No una cosa. Me expropian mi cuerpo los proxenetas, los clientes, los policías, los políticos, los sindicalistas. Y estoy aquí para decir basta. Soy una mujer organizada y no me refiero a cómo me organizo para planchar, cocinar y fregar. Me organizo para ser una mujer más autónoma y libre. Me organizo porque estoy harta de tanta injusticia. No soy sola contra el mundo y estoy aquí para decir basta. Al Estado le pregunto, ¿porqué no tengo trabajo?, ¿por qué no tengo educación?, ¿por qué no soy dueña de decidir sobre mi vida y mi cuerpo?. El Estado nos quiere conformar con una caja de alimentos. El Estado quiere crear dependencia en nosotras a través de programas vacíos que son una atadura humillante para taparnos la boca. Y estoy aquí para decir basta. A la sociedad le digo, señor, señora, no crea que me gusta estar parada en la puerta de su casa. Por eso hoy quiero aclarar un par de cosas. No sean hipócritas. Mis clientes son sus hermanos, maridos, primos, hijos y curas confesores. Señor, señora, no necesito tu condena, te la devuelvo. La prostitución no es un tema de las putas. Si no me querés en la esquina, luchá conmigo. Gritá conmigo. ¡Estoy aquí para decir basta!.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El héroe ilegal


Valga aclarar que Neira es un profesor que intervino en defensa de una mujer a la cual su pareja estaba maltratando en la vía pública, razón por la cual fue agredido con un terrible golpe por el maltratador y a consecuencia de esto entró en estado de coma. El caso ganó los medios de difusión de toda España y se convirtió en paradigmático, hasta tal punto que Orson, que también intervino en un caso similar, se compara con el profesor, pero reconociendo un estrato socioeconómico inferior, lo que sienta precedentes sobre otra problemática, tanto o mas problemática que la problemática de la que veníamos hablando. Leer para creer. Mariana Hernández Larguía

"Soy como Neira, pero en pobre"
Un inmigrante se enfrenta a la expulsión tras salvar a una mujer apuñalada por su ex marido

DANIEL BORASTEROS - Madrid - 12/11/2008

A finales de 2006, en octubre, Orson viajaba en un autobús de línea, en el norte de España, pensando en sus cosas. A su aire, dice, y "sin un chavo en el bolsillo". A través del cristal vio cómo un hombre apuñalaba a una mujer en el suelo, apretándola contra la acera. Se bajó del transporte colectivo, rápido, "instintivamente", e interpuso su cuerpo entre el torso de la víctima y la navaja del agresor. "Me salió así", recuerda, "sin pensar". El verdugo, ex marido de la señora que yacía en la calle, salió corriendo ahuyentado por aquel hombre que se le había caído encima. Orson, con un tobillo quebrado y con la sensación del deber cumplido, también se escabulló. Escapó antes de que llegase la policía. Sólo llevaba dos meses en España. No tenía papeles. No quería líos.
Pero los tuvo. Le localizaron. Primero una reportera local, que fue preguntando de bar en bar por la identidad del héroe anónimo. Después, el juez y los abogados de la agredida -con la que aún mantiene frecuente contacto telefónico "para contarnos las penas mutuamente"- le pidieron que testificase. "Pero yo tengo un problemita y me voy a tener que marchar de acá", objetó él, en referencia a su estatus administrativo. No había tal problema. Dado lo excepcional del caso, le otorgaron una tarjeta de residencia temporal. "¡Un premio por héroe!", pensó, y su pensamiento repicó en la portada de varios diarios locales y en la primera plana de uno de los principales periódicos de su país, allá en América Latina. En realidad, ese permiso no le permitía trabajar y expiró el pasado mes de junio, casi coincidiendo con la sentencia final condenatoria al apuñalador. "Le cayeron 15 años, creo", resopla en un bar de Legazpi Orson, que frisa la cuarentena, y que en realidad no se llama Orson. Tiene miedo de que, al ser reconocido, le echen del trabajo. Su manera de narrar es precisa, irónica y apenada. Junto a él, apenas puede acomodarse su mujer, embarazada de nueve meses. Hoy y desde el lunes (3), ya tiene una hija "aún apátrida" (aunque existen posibilidades de que obtenga el pasaporte español), un trabajo temporal como fontanero sin contrato y una tarjeta de residencia caducada que nadie quiere renovarle y que no le sirve "ni para convalidar el permiso de conducción que ya pagué porque comencé los trámites antes".
"Me dicen que tenía que haber encontrado trabajo durante este tiempo", relata Orson. "¡Pero si ya encontré mil veces trabajo e hice colas y colas en las oficinas aquéllas de la calle del General Pardiñas para resolver el asunto!", se lamenta ahora con una mueca que refleja lo cómico y, a la vez, trágico del asunto. "Soy como un profesor Neira, pero en pobre", se ríe con cierta amargura.
Fue hasta cuatro veces a tratar de regularizar su situación. Aguardó durante eternas esperas -"algunas de más de cinco horas"- y cambios inesperados de ventanilla. "Sí, usted puede trabajar. Ya le estábamos esperando desde hace tiempo", imita la voz de un funcionario. "¿Pero quién le ha dicho a usted que con esto puede trabajar?", pone el tono grave de otro funcionario contradiciendo al primero. Entremedias de ese peregrinar por distintos niveles de
la Administración, se mudó a Madrid, y llegó su esposa. Tuvo varios trabajos, pero siempre tratando de regularizar su situación. Sin acomodarse a la vida clandestina. Incluso sus empresas se prestaron a brindarle un contrato de trabajo para obtener el permiso definitivo. Pero siempre chocaba contra "alguna burocracia nueva con la que no contaba".
Entre el fardo de documentos que le acompaña mientras toma un café con leche, hay una prueba documental de que cotizó a la Seguridad Social durante casi un mes. Además de resguardos y fotocopias de cartas de súplica y números de espera en todo el triángulo de la burocracia inmigrante: "De Aluche al centro y pasando por el ministerio", describe con su particular sentido del humor.
"Tendremos que irnos de España, no hay remedio", sentencia mientras mueve la cabeza hacia los lados. Su mujer es centroamericana y seguramente marcharán a su país. "Allí me lo tienen que poner más fácil, porque al menos tengo una hija que va a tener esa nacionalidad". Cuesta ubicar a Orson y su mujer en un espacio geográfico. Primero se establecieron en su país, donde él fue jefe de intendencia de una fábrica. Después marchó a Miami. Allí comenzó de barrendero y acabó como encargado, asegura. Pero también se acabaron los documentos. Por eso llegó a España, solo, recomendado por unos amigos. Entonces se topó con aquel hombre que intentaba matar a su mujer. Se convirtió en un héroe, pero con fecha de caducidad.

martes, 11 de noviembre de 2008

Sebreli, un pelotudo gramatical


Después de leer la noticia en la que Sebreli blasfema sobre las ideas políticas del Che sentí la necesidad de replicarle. No se me ocurrió nada mejor que hacerlo con este poema de Juan Gelman. Juzguen ustedes mismos. Mariana Hernández Larguía.

"Soy de un país donde se llora por el Che
o en todo caso se canta por el Che
y algunos están contentos con su muerte
"vieron" dicen "estaba equivocado
la cosa no es así" dicen
y cómo carajo será la cosa no lo dicen
o prefieren recitar viejos versículos
o indicar señalar aconsejar
mientras los demás callan
miran al aire con los ojos perdidos
El comandante Guevara entró a la muerte
y allá andará según se dice
ahora deseo un gran silencio
que baje sobre mi corazón y lo abrigue
padre Guevara ¿qué será de tus hijos?
¿por qué te fuiste hermano
sobre caballos de cantar?
¿quién habrá de juntarte otra vez?".


Sebreli: "El Che era un idiota político"
El ensayista argentino desmonta en su nueva obra mitos contemporáneos como los de Ernesto Guevara y Maradona

ABEL GRAU - Madrid - 11/11/2008

El Che fue poco más que un aventurero, un líder egocéntrico negado para la política que fue elevado a la categoría de mito impoluto tras su muerte, según señala el ensayista Juan José Sebreli (Buenos Aires, 1930), prestigioso intelectual argentino, en Comediantes y mártires (Debate), obra en la que analiza cómo cuatro destacadas personalidades del siglo XX han sido convertidas en mitos contemporáneos: el cantor de tangos Carlos Gardel, la actriz y política Evita Perón, el futbolista Diego Armando Maradona y el propio Ernesto Che Guevara.
El análisis más implacable es quizá el que Sebreli dedica al Che, al que califica de "idiota político", aunque añade que tal consideración "no pretende ser un insulto sino la descripción objetiva de un determinado comportamiento" en referencia a la impericia política del guerrillero. Revisando documentos históricos, entrevistas, reportajes, conferencias y los propios diarios personales de Guevara, Sebreli traza una semblanza del Che muy alejada de la popular imagen legendaria. "Puede decirse que él fue, a la vez, un aventurero, un santo y un héroe, pero no un político", señala Sebreli en el libro ganador del I premio de ensayo Debate Casa de América, que ha presentado esta mañana en la Casa de América, en Madrid.
Una mitificación útil
Sebreli señala como punto clave en la historia del Che su reunión con Fidel Castro en México el 8 de julio de 1955. "Si no hubiese conocido en México a Fidel, "probablemente se habría marchado con una beca a estudiar medicina a París, que es lo que quería hacer". Luego llegaría la revolución y los crímenes. "Después del triunfo de la revolución cubana fue el encargado de los fusilamientos en masa, tras juicios sumarios celebrados sin el menor procedimiento legal por los tribunales revolucionarios instalados en la fortaleza La Cabaña. Los muertos llegaron a ciento sesenta y cuatro; no todos habían sido esbirros de Batista, entre ellos había algunos campesinos", escribe Sebreli.
Tras sus viajes a África y Bolivia, la mitificación del Che habría comenzado justo después de su muerte. "Muerto el hombre que le creaba dificultades políticas a Fidel y, además, el único que podía empañar su carisma, el fantasma del guerrillero muerto volvió a ser útil a los intereses castristas y se montó en La Habana una espectacular puesta en escena con el mito del héroe mártir que perdura hasta nuestros días", añade el ensayista. A toda esa glorificación habría contribuido de manera decisiva, según Sebreli, la imagen tomada por el fotógrafo cubano Alberto Korda en La Habana el 2 de marzo de 1960. "El motivo de que los jóvenes lleven camisetas del Che sin saber quién es" -añade el pensador- "denota una insatisfacción que tratan de llenar con estos falsos dioses encarnados".
El Che habría sido, en definitiva, la antítesis del político, según Sebreli. "La tarea del político es lenta, discreta y paciente, se realiza cada día y a través de los años, requiere esfuerzo, obstinación, perseverancia; además, necesita la capacidad de transigir, negociar, consensuar, saber replegarse, establecer alianzas", enumera el pensador argentino en el apartado "El político y el aventurero". "Fidel poseía esas cualidades; el Che, a la inversa, consideraba toda transigencia como traición al ideal revolucionario, encarnaba al sectario 'izquierdista infantil' ridiculizado por Lenin, que negaba por principio todo acuerdo".
Guevarismo opuesto al marxismo
El autor incluso incide en que el legado del Che colisiona diametralmente con el marxismo. "Punto por punto, el guevarismo fue lo opuesto al pensamiento de Marx y del socialismo clásico: sustituía la autoemancipación por la vanguardia iluminada y el jefe carismático, la movilización de masas por el foco, la democracia social por la dictadura política, el partido por la guerrilla, la lucha de clases por la lucha entre naciones ricas y pobres, la clase trabajadora por el campesinado, las condiciones objetivas por el voluntarismo, el socialismo, sólo posible en las sociedades avanzadas, por el de los pueblos más pobres."
En Comediantes y mártires, Sebreli separa la persona del mito construido a su alrededor. Así, en Gardel distingue el artista "excepcional en la historia de la música popular" y lo aleja del "mito gardeliano" impulsado tras su muerte. A Evita, autoproclamada "abanderada de los humildes", le señala su obsesión con la alta costura, y a Maradona lo perfila como un personaje tendente a bascular entre el escándalo y el fraude. Un proceso similar de desmitificación es el que ya acometió Sebreli en El olvido de la razón respecto a algunos de los grandes popes de la filosofía contemporánea, de Nietszche y Heidegger a Levi-Strauss, Lacan y Derrida, entre otros.
"Hago una crítica de los mitos", ha indicado Sebreli durante la presentación. "Creo que una sociedad democrática e igualitaria en que los individuos son conscientes de su libertad no han de poner sus destinos en manos de los mitos". Finalmente, quizá consciente de la polvareda que pueden levantar sus declaraciones, ha advertido: "Los datos [que hay en el libro] son objetivos; las interpretaciones, que son mías, pueden ser discutibles".

El ensayista Juan José Sebreli presenta Comediantes y mártires (Debate) hoy martes 11 de noviembre a las 19.30 en la Casa de América, plaza de Cibeles, 2 (Madrid).

sábado, 8 de noviembre de 2008

Nick Vujicic

Yo me quejo, tu te quejas, el se queja, nosotros nos quejamos, vosotros os quejáis, ellos se quejan... http://www.youtube.com/watch?v=dvZ4GX5BUX4... yo no me quejo, tu no te quejas, el no se queja, nosotros no nos quejamos, vosotros no os quejáis, ellos no se quejan. Mariana Hernández Larguía.

martes, 4 de noviembre de 2008

Reveses de la vida


El texto que les dejo a continuación es atribuido insistentemente a Quino, pero Quino, según parece lo desmintió con la siguiente misiva. “Deseo aclarar vehementemente que un texto titulado La Vida Según Quino que navega en internet no solo no está escrito por mi sino que me molesta profundamente que alguien pueda creer que soy el autor. Siempre he expresado mis ideas a través del dibujo y jamás escribo textos sin ilustrarlos. Me indigna que alguien haya usurpado mi nombre para proponer sus ideas y si encima esas ideas son tan ñoñas y necias mucho más aún. Agradeceré a todos la difusión de esta aclaración. Quino”. En fin, que mas allá del anonimato o no de su autor, mi intención es tentarlos a pensar si el argumento del susodicho texto da para sostener una sonrisa de aprobación o una putiada de desacuerdo. Helo aquí. Mariana Hernández Larguía.

Pienso que la forma en la que la vida fluye está mal hecha. Debería ser al revés, uno debería morirse primero para salir de eso de una vez por todas. Después, vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no sos tan viejo como para estar ahí. Entonces empesás a trabajar y trabajar por cuarenta años hasta que sos lo suficientemente joven como para disfrutar de tu jubilación. Después, fiestas, parrandas, drogas, alcohol, diversión, amantes, novios, novias, todo, hasta que estás preparado para entrar en la secundaria. Después pasas a la primaria y sos un pibe(a) que se la pasa jugando sin responsabilidades de ningún tipo. Después pasas a ser un bebé y vas de nuevo al vientre materno y ahí pasas los mejores y últimos nueve meses de tu vida flotando en un líquido tibio, hasta que por fin, tu vida se apaga en un tremendo orgasmo. ¡Esto sí que es vida!.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Prohibido delirar


Torturas en el IRAR
Por José Maggi
La Coordinadora de Trabajo Carcelario denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos graves hechos de tortura aplicadas a niños alojados en el IRAR por parte del Servicio Penitenciario Provincial. Jóvenes con sus manos esposadas hacia arriba y brutalmente golpeados, otros con bolsas de nylon colocadas en su cabeza para sumergirlos luego en baldes, agresiones con el polvo químico de matafuegos, a los que se suman largos días de encierro para evitar las denuncias judiciales, son parte de las prácticas cotidianas de los guardiacárceles, cuya permanencia en este verdadero "penal" ya había sido objetada en varias por oportunidades por la Coordinadora. Además, los internos se autoflagelan, -por ejemplo, ingieren hojitas de afeitar- como único modo para ser atendidos.
El documento es la respuesta enviada a la Secretaria Ejecutiva Adjunta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos Elzabeth Abi-Mershed, con las firmas de Carmen Maidagan, Lilian Echegoy, Natalia Moyano, Víctor Zapata y Nora Giavedoni. Bajo el apartado "Tortura y maltrato a chicos privados de la libertad en el IRAR", el texto señala que "la situación de los adolescentes privados de la libertad en el IRAR se ha agravado: en estos últimos meses hemos tomado conocimiento de torturas psíquicas y psicológicas infligidas a los jóvenes. Esto se da a pesar de que las autoridades fueron advertidas en varias oportunidades sobre la actuación de una las guardias del Servicio Penitenciario con asiento en el IRAR. La directora provincial de Justicia Penal Juvenil fue informada por los miembros de la CTC de manera telefónica, personalmente y a través de un informe público que los chicos habían relatado los maltratos recibidos, particularmente por una de las guardias". La CTC señala que "contrariamente a lo manifestado públicamente desde la Dirección de Justicia Penal Juvenil, el Servicio Penitenciario, en lugar de ir retirándose, va tomando cada vez más tareas al interior del IRAR: comida, traslados, atención de reclamos de diversa índole". Afirman que hoy realiza la mayoría de las tareas dentro del instituto y está en contacto permanente con los chicos, sobre todo en horas de la tarde donde no hay actividades recreativas, ni educativas.El documento tiene un capítulo dedicado a la "Situación en el IRAR al 20 de octubre de 2008". "Existe un solo teléfono para el uso de los internos y el acceso al mismo tiene un esquema de días y horarios, que es cambiado de manera arbitraria, manteniendo a los chicos incomunicados con sus familias", puntualiza la denuncia elevada a la CIDH.Por otra parte, se han agravado los hechos de violencia física y amenazas permanentes a los chicos, mientras los que denuncian estos hechos son maltratados, como Jonatan C. que, luego de horas de reclamar para hablar por teléfono, fue sacado del sector y colocado contra una pared con las manos arriba y "engrillado", así como duramente golpeado por un grupo de penitenciarios. A esta práctica, los chicos la han llamado "el cuento del teléfono". Este hecho ocurrió durante la primera semana de octubre. "Pudimos ver que Jonatan tiene toda la espalda marcada, también vimos a otro chico ingresado en la misma semana que tenía todo el ojo marcado por los golpes de la guardia", asegura el documento de la CTC."También -agregan- se registraron golpizas colectivas, como la que se produjo el día miércoles 8 de octubre, con motivo de la quema de una frazada. Los chicos nos relatan que fueron rociados con el polvo de los matafuegos, polvo que han estado despidiendo de su cuerpo por varios días". El documento elevado a estrados internacionales agrega que "además, se llevaron a dos jóvenes del sector, quienes relataron que agentes del servicio penitenciario les colocaron una bolsa de nylon en la cabeza y que le sumergían la misma en baldes llenos de desinfectante (perfumina). Este hecho fue denunciado el viernes 10 de octubre en el Juzgado de intrucción penal de la Primera Nominación.La CTC denuncia "la práctica sistemática de dejar pasar varios días sin que los jóvenes puedan ir a Tribunales para hacer las denuncias con el objetivo de borrar las marcas por golpes". Y puntualiza que en tres semanas consecutivas recogieron "tres denuncias en contra de la misma guardia del Servicio penitenciario provincial". Para los chicos, afirman, es difícil identificarlos por nombres y apellido porque se hablan entre ellos por apodos. "Remarcamos que no llevan ninguna identificación personal", subrayan.La ONG relata el caso de Emanuel A., de 17 años, alojado en sector A. El adolescente contó que fue golpeado por varios penitenciarios. "Dice que lo sacaron con la excusa de darle medicación, y que enseguida lo levantaron del cuello y le dieron la cabeza contra la pared, y que le hacían levantar la mirada y lo abofeteaban. Este hecho se remonta a los últimos días de agosto y a pesar de tomar estado público y hacerse la denuncia pertinente en Tribunales, la guardia permanece en el lugar hasta el día de la fecha. Durante este período, Emanuel se infringió autolesiones en sus piernas, además de tragarse porciones de una hoja de afeitar, reclamando ser atendido por su estado de salud y protegido de quienes lo golpearon", indica la CTC. Emanuel además refirió amenazas a su integridad física, relacionadas con las denuncias de su padre en la Justicia contra el servicio penitenciario. Otro punto que señala la Coordinadora es la manipulación del horario de encierro, que no es respetado por las guardias, generando malestar y protestas entre los niños. Los integrantes de la CTC también perciben "que se están dando prácticas de compra y venta, fomentando que ciertos jóvenes roben las prendas de otros chicos, aumentando la enemistad entre los sectores y la conflictividad en la convivencia diaria". Por eso más allá de los proyectos y planes para el Irar, las soluciones "deben ser urgentes", como afirmó Elías Carranza, director del Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente (ILAUND).