viernes, 29 de agosto de 2008

Si querés llorar, llorá


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Perpetua sin cárcel común para Bussi en Tucumán: hubo incidentes frente al Tribunal

La sentencia fue por la desaparición en 1976 del senador peronista Vargas Aignasse. También recibió esa pena Luciano Benjamín Menéndez, quien ya tenía otra condena en Córdoba. Tras la lectura del fallo, manifestantes se enfrentaron con la Policía. Más temprano, ambos represores habían reivindicado nuevamente la dictadura.

La sentencia fue por la desaparición en 1976 del senador peronista Vargas Aignasse. También recibió esa pena Luciano Benjamín Menéndez, quien ya tenía otra condena en Córdoba. Tras la lectura del fallo, manifestantes se enfrentaron con la Policía. Más temprano, ambos represores habían reivindicado nuevamente la dictadura.
El represor Antonio Domingo Bussi fue condenado esta tarde a prisión perpetua, aunque no irá a una cárcel común. Quien fuera el hombre fuerte de Tucumán durante años y el dueño de la vida y la muerte en más de 30 centros clandestinos de detención durante la dictadura, escuchó con los ojos arrebatados, pero en calma, la sentencia del tribunal oral que lo juzgó por el crimen del ex senador peronista Guillermo vargas Aignasse. La misma suerte corrió Luciano Benjamín Menéndez, también acusado y que ya había recibido una condena similar en Córdoba. Ambos fueron condenados como coautores mediatos de los delitos de lesa humanidad de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad agravada, tormentos reiterados, desaparición forzosa, homicidio calificado, asociación ilícita y genocidio.
Tras la lectura de la sentencia del Tribunal Oral Federal de Tucumán, afuera de la sala, un grupo de militantes de agrupaciones de izquierda y organizaciones de derechos humanos festejaron y le dedicaron a Bussi y a Menéndez gritos de "Asesinos, asesinos". Segundos después, también protagonizaron algunos incidentes con los efectivos de Gendarmería que formaban un vallado en el lugar. Hubo empujones, golpes y gases lacrimógenos frente a los Tribunales tucumanos. La última jornada del juicio había sido abierta por el ex gobernador de Tucumán, quien, mientras leía un texto en el que insistió en sus acusaciones contra la Fiscalía y reiteró los argumentos en su defensa (habló de la "guerra" contra el comunismo y de que la orden de combatirlo emanó de un gobierno constitucional), se mostró cansado y se lamentó por las "dolencias" que le "impiden librar esta última batalla". "Sigo siendo el mismo Bussi de siempre", aseguró el hombre que gobernó dos veces Tucumán, primero designado por la dictadura y luego elegido en democracia. En silla de ruedas, con una barba de días y asistencia de oxígeno, volvió a negar las acusaciones en su contra por la desaparición de Vargas Aignasse. Y, como la otra vez que habló ante el tribunal, volvió a llorar.
Después Menéndez pronunció una diatriba contra el "comunismo internacional" y la "agresión armada del terrorismo marxista" que, sostuvo, enfrentaron las Fuerzas Armadas durante la dictadura e incluso antes. También insistió en que "los derrotados (...) abandonaron la lucha armada y se mimetizaron como pacíficos civiles, pero trasladaron la guerra revolucionaria a otros campos, siguiendo la doctrina de Gramsci".
Vargas Aignasse fue secuestrado en la capital tucumana el 24 de marzo de 1976 y retenido en la Brigada de Investigaciones y la cárcel de Villa Urquiza, donde se le permitió a su esposa verlo desde lejos. El 5 de abril fue, supuestamente, liberado y desde entonces figura como desaparecido. La versión de la dictadura, a la que se aferraron las defensas de Bussi y Menéndez, era que había sido "secuestrado por desconocidos cuando era llevado de regreso a su casa".
Tras las exposiciones, el tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta las 17, momento en que se leyó el falló de los vocales Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Josefina Curi. Los fundamentos se conocerán recién el 4 de setiembre.

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